SILVIA Y RUBEN

PRODUCCIONES CM

Castillo del bosque la Zoreda

Castillo del Bosque de la Zoreda

Castillo del Bosque de la Zoreda

En el Castillo del Bosque de la Zoreda se casaron Silvia y Rubén, una pareja a la altura de las circunstancias, tradicionales y regios cuando hay que serlo y algo atrevidos y aventureros cuando las circunstancias lo permiten. Regia, emotiva, solemne y ceremonial; así fue su boda, tal cómo las novias sueñan tener algún día y el lugar escogido para tan esperado evento fue el Castillo del Bosque de la Zoreda.

El Hotel Castillo Bosque de la Zoreda es uno de los lugares más buscados por los novios en toda Asturias, un hermoso castillo el cual fue restaurado para convertirlo en uno de los hoteles más lujosos de Asturias, en las afueras de Oviedo que se erige en el Bosque de la Zoreda.

Lo especial de este castillo

Castillo Bosque de la Zoreda era una antigua villa de comienzos del siglo XX rodeado de una bella vegetación compuesta primordialmente de robles y castaños, con una ubicación ideal en la campiña de Asturias enclavado entre montañas que lo adornan con sus hermosas vistas, siendo el lugar ideal para escaparse, descansar al perfecto estilo de los príncipes de Asturias.

Es un lugar muy buscado por parejas de novios que desean celebrar sus bodas en el lugar y por parejas que desean escaparse de la cotidianidad pero no de la comodidad. Silvia y Rubén convirtieron su día de bodas en un día inolvidable, disfrutando cada una de las bellas instalaciones que le ofrecía el Hotel Castillo Bosque de la Zoreda; incluidos sus amplios salones y su carta gastronómica.

De lo solemne a la locura en el Castillo del Bosque de la Zoreda

Silvia y Rubén habían organizado todo muy bien para el día de su boda, sus familiares desde muy temprano daban los toques finales tanto a la decoración, y revisaban que tanto la organización así como la recepción de los invitados fuera acorde a lo planeado.

La logística del hotel impecable, la boda en la iglesia solemne, la recepción en el Hotel Castillo de la Zoreda muy emotiva, elegante y ceremonial, sumado al acompañamiento de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, dieron el contexto necesario para construir una historia que podrán ver y recordar en la posteridad.

La sesión de Prebodas como la sesión después de bodas, nos muestra a una Silvia y un Rubén un poco más liberados de la solemnidad de la ceremonia, en poses llenas de energía en los caminos y senderos verdes que rodean al hotel, donde en cada mirada y cada gesto son el reflejo del amor que se tienen.

Un final que no es una despedida

Si alguna pareja nos ha dado todo al trabajar con ellos, esos fueron Silvia y Raúl, nos dieron lo mejor de sí, resultando todo como lo habían planeado; una sesión fotográfica de bodas solemne pero llena de alegría, lo que se reflejaba en el rostro tanto de familiares como de amigos.

Tanto la bienvenida como la despedida fueron esplendidas,  y aunque no es la primera vez que trabajamos en el Hotel, sin duda el trabajar con esta pareja nos dio más de lo que esperábamos, por  lo que esperamos tener la oportunidad de volver a trabajar con ellos.